Murió una activista iraní que intentó entrar en un estadio de fútbol

Murió una activista iraní que intentó entrar en un estadio de fútbol

Sahar Jodayari ha sucumbido a las quemaduras de tercer grado, en el 90% de su cuerpo, sufridas después de prenderse fuego frente al Tribunal Revolucionario el primer día de septiembre.

La joven, de 29 años, había permanecido en la infame prisión de Garchak tras ser arrestada durante un intento de asistir a un partido de fútbol masculino, algo prohibido en Irán. Su acto causó revuelo en las redes sociales y motivó que dos estrellas futbolísticas locales se posicionasen a su favor.

"Detuvieron a mi hermana el 12 de marzo de 2019, cuando intentó entrar en el estadio Azadi para ver el partido de fútbol entre el Esteghal [uno de los principales conjuntos iraníes] y el Al Ain de Emiratos Árabes Unidos", ha explicado la hermana de la fallecida, identificada como Sara, a medios iraníes.

Su intenton supuso un nuevo acto de protesta con el que un grupo de activistas intenta burlar la seguridad de los estadios, disfrazándose de hombres, para disfrutar de su afición y exigir acceso para ellas.