20 años de cárcel a multimillonario que enfrentó al Partido Comunista

20 años de cárcel a multimillonario que enfrentó al Partido Comunista

En la China continental, muchos consideran que es un "traidor", mientras que otros en Hong Kong lo ven como un héroe. En todo caso, lo que queda claro es que Jimmy Lai es un hombre difícil de doblegar.

A sus 78 años de edad, este empresario multimillonario es una de las voces más prominentes del movimiento prodemocracia en Hong Kong. Se convirtió en un feroz crítico de China y su periódico, Apple Daily, era una plataforma para los hongkoneses que deseaban más libertad.

Ahora ha sido condenado a 20 años de prisión por conspiración con fuerzas extranjeras en virtud de la controvertida Ley de Seguridad Nacional del antiguo territorio británico.

La norma fue impuesta por China en respuesta a las masivas protestas de 2019 y castiga lo que es considerado como subversión e intentos de secesión. Una definición que abarca desde corear consignas hasta participar en protestas.

Pekín afirma que es necesario para mantener la estabilidad en Hong Kong, pero los críticos afirman que ha ilegalizado la disidencia. Puede acarrear penas que van hasta la cadena perpetua.

Cuando se leyó la sentencia en el tribunal este lunes, Lai, detenido desde diciembre de 2020, sonrió con serenidad y asintió. Siempre ha negado los cargos en su contra, afirmando que luchó por las libertades que, según él, constituyen los valores de Hong Kong.

Además, en los últimos años Lai fue objeto de un complot para asesinarlo y hombres enmascarados lanzaron bombas incendiarias contra su casa y la sede de su compañía.

Pero nada de esto lo ha detenido a la hora de defender las limitadas libertades de Hong Kong que considera amenazadas por la China continental. Participó activamente en las manifestaciones prodemocracia de la ciudad y fue arrestado dos veces en 2021 por cargos de reunión ilegal.

Una actitud que él atribuye a su propia naturaleza. "Nací rebelde. Tengo un carácter muy rebelde", dijo el año pasado en una entrevista con la BBC, la última que concedió como hombre libre.

Su familia ha expresado su preocupación por el deterioro de su salud durante su detención. En agosto, su hijo Sébastien declaró a la BBC que, incluso si su padre, ciudadano británico, hubiera recibido solo cinco años de prisión, era "prácticamente lo mismo que una pena de muerte".

El lunes, grupos de derechos humanos también criticaron la sentencia, afirmando que era "efectivamente una pena de muerte" dada la edad de Lai.

Sébastien también criticó al primer ministro británico, Sir Keir Starmer, por no asegurar la liberación de Lai durante su visita a China en enero. "Los valores [que defiende Reino Unido] están siendo encarcelados junto con mi padre", declaró.

Por su parte, muchos sectores de la comunidad internacional condenaron la sentencia. Entre ellos varias organizaciones de derechos humanos y medios de comunicación, incluida Amnistía Internacional, que ha calificado su encarcelamiento como un "ataque a sangre fría contra la libertad de expresión".

Sin embargo, el Ministerio de Asuntos Exteriores de China, a través de su portavoz, Lin Jian, afirmó que la sentencia de Lai de "razonable, legítima y legal". "No hay lugar a discusión", dijo.

Anteriormente calificó a Lai de "principal planificador y participante en una serie de actividades desestabilizadoras contra China en Hong Kong".

Jimmy Lai nació en Cantón, una ciudad en el sur de China, en el seno de una familia adinerada que lo perdió todo cuando los comunistas tomaron el poder en 1949.

A los 12 años de edad, huyó a Hong Kong, donde llegó como polizón en un barco de pesca. Mientras trabajaba en trabajos esporádicos y tejía en una pequeña tienda de ropa, aprendió inglés de forma autodidacta.

Cabe señalar, que él mismo pasó de un puesto de baja categoría a fundar un imperio multimillonario que incluía la marca internacional de ropa Giordano. Se estima que su fortuna personal alcanza los US$1.000 millones.

La cadena fue un éxito rotundo. Pero cuando China envió tanques para reprimir las protestas prodemocráticas en la plaza de Tiananmén de Pekín en 1989, Lai emprendió una nueva trayectoria como activista prodemocracia y emprendedor.

Empezó a escribir columnas criticando la masacre que siguió a las manifestaciones en Pekín y fundó una editorial que se convertiría en una de las más influyentes de Hong Kong.

Pekín respondió amenazando con cerrar sus tiendas en el continente, lo que lo llevó a vender la empresa y, al mismo tiempo, lanzó una serie de populares publicaciones a favor de la democracia que incluida la revista digital Next y el periódico Apple Daily.

En un panorama mediático local cada vez más temeroso de Pekín, Lai había sido un crítico persistente de las autoridades chinas, tanto a través de sus publicaciones como de sus escritos.

Esto lo ha convertido en un héroe para muchos en Hong Kong, quienes lo consideran un hombre valiente que asumió grandes riesgos para defender las libertades de la ciudad.

Sin embargo, en China continental se le considera un "traidor" que amenaza la seguridad nacional.

 

Fuente: BBC.