Agente canino de la FPA que se retiró con más de 300 procedimientos

Agente canino de la FPA que se retiró con más de 300 procedimientos
  • El ovejero alemán, nacido y criado en las sedes de la Fuerza Policial Antinarcotráfico de la Policía de Córdoba, se despide tras casi ocho años de servicio.
  • Su trabajo consistió principalmente en la detección de sustancias ilícitas y armas de fuego a través de sus habilidades olfativas.

Tras casi ocho años de servicio en la lucha contra el narcotráfico en la provincia de Córdoba, la Fuerza Policial Antinarcotráfico (FPA) despidió oficialmente a Buster, un ovejero alemán de pelaje gris sable que formó parte de la División K-9 y que durante su carrera acumuló 344 procedimientos positivos con una efectividad del 100%.

Como parte de sus tareas, Buster fue designado en operativos de controles vehiculares, partidos de fútbol, fiestas electrónicas, entre otros escenarios en los que la División Canes actúa habitualmente.

El can, que nació el 22 de mayo de 2018 en el criadero de la FPA, fue entrenado para detectar siete aromas de sustancias ilícitas: marihuana, cocaína, éxtasis, ketamina, rohypnol, tussi y armas de fuego.

 

Tras el retiro, Buster será recibido en el hogar de una familia perteneciente a la Fuerza, donde pasará sus días rodeado del cariño que supo ganarse en cada jornada de trabajo.

Este agente canino forma parte de la segunda camada de ovejeros alemanes nacidos y criados en las instalaciones de la FPA, por lo que su retiro implica un momento emotivo para todos los miembros de la fuerza.

Al respecto, Diego Castro, médico veterinario de la Unidad Canina, expresó: “Haber acompañado a Buster durante toda su vida, tenerlo tan de chiquito y poder ver todo lo que fue capaz de lograr nos genera una emoción enorme. Por eso también nos alegramos de que ahora pueda disfrutar del descanso y cariño que tanto se merece”.

 

La carrera de Buster

El can tiene 8 años y nació dentro de la propia institución que lo vio convertirse en uno de sus agentes más destacados.

Su historia es particular desde el primer día: a diferencia de muchos canes que son incorporados desde afuera, Buster dio sus primeros pasos en el criadero de la FPA, lo que le permitió ser formado desde cachorro bajo los estándares y metodologías propias de la División K-9.

Su entrenamiento estuvo orientado a potenciar su capacidad de detección olfativa, una de las habilidades más exigentes y precisas dentro del trabajo policial canino.

El resultado fue un agente especializado en identificar siete tipos de aromas vinculados al narcotráfico y al delito, una combinación que lo convirtió en un recurso invaluable para los operativos de la fuerza.

A lo largo de su trayectoria, el agente canino participó en 344 procedimientos positivos, con un total de 790 horas y 33 minutos de trabajo. Cabe recordar que los guías de cada uno de los canes llevan un registro detallado de cada operación y del desempeño de los agentes, lo cual permitió contabilizar con precisión el historial de Buster.

Al respecto, el Jefe de la División K-9 de la FPA, el oficial principal Jorge Pereyra, remarcó: “Desde cachorro, Buster demostró ser excepcional. Fue el primero de sus hermanos en aprender a buscar con su olfato. A través de los años se consolidó como uno de los mejores agentes caninos de la Fuerza; es un ejemplo de la efectividad y rigurosidad de nuestras formaciones”.

Cada intervención implicó precisión, concentración y la capacidad de operar en contextos de alta complejidad, características que definieron su paso por la División K-9 y que la FPA destacó al momento de su despedida.

 

El retiro

Al igual que ocurre con los agentes caninos pertenecientes a todas las fuerzas de seguridad de la provincia de Córdoba, el retiro de Buster llega en el momento en que el perro alcanza sus primeras etapas de madurez avanzada, punto en el que la institución considera que el animal merece dejar atrás las exigencias del servicio activo para disfrutar de una vida más tranquila.

En el caso de Buster, su destino será el hogar de una familia perteneciente a la propia FPA, una decisión que busca garantizar que el can continúe en un entorno de afecto y contención, rodeado de personas que conocen y valoran su historia dentro de la fuerza.

Desde la FPA, la institución aprovechó el retiro de Buster para destacar el trabajo del equipo de la División K-9, señalando el profesionalismo y la dedicación de quienes estuvieron a cargo de su formación y de potenciar al máximo sus habilidades a lo largo de casi ocho años de servicio.