Bogotá elige a su primera alcaldesa: lesbiana, ecologista y símbolo de la lucha contra la corrupción

Bogotá elige a su primera alcaldesa: lesbiana, ecologista y símbolo de la lucha contra la corrupción

No sólo es la primera mujer elegida alcaldesa de Bogotá, sino que es lesbiana, una colombiana de 49 años que abiertamente ha declarado sus preferencias sexuales y se ha ganado el respeto y admiración de más de 1.108.000 ciudadanos que depositaron el voto a su favor y la convirtieron en la mandataria de la ciudad más importante de Colombia.

López, la candidata de la coalición del Partido Verde y el Polo Democrático, que llegó a la Alcaldía sin dinero, con independencia, con el apoyo de centenares de mujeres y una votación joven, terminó sepultando al 'uribismo' que a través de Miguel Uribe Turbay pretendían 'coronar' el Palacio del Liévano.

Uribe Turbay quedó de tercero y de segundo, Carlos Fernando Galán, el hijo de Luis Carlos Galán, el político más taquillero de los 80 en Colombia, quien se autodenominaba independiente y el más ovacionado por las encuestas en las últimas semanas.

Claudia es bogotana, se mueve en bicicleta, hizo política en semáforos, universidades y es una académica e investigadora nata. Aunque es una médica frustrada, se graduó en Finanzas, Gobierno y Relaciones Internacionales de la Universidad Externado de Colombia, magister en Administración Pública de la Universidad de Columbia en New York y graduada recientemente del doctorado en ciencia política de la Universidad de Northwestern. Es decir, se ha hecho a pulso lo que le ha permitido sobresalir públicamente sin esconder sus amores y pasiones. Este domingo, minutos después de oficializarse su triunfo en las urnas, se abrazó con su pareja, hoy senadora, Angélica Lozano, y la besó. Uno de sus acompañantes tomó un vídeo y lo volvió viral lo que desató una oleada de críticas que calificaron la escena como un desafío a las minorías: cristianos y católicos en Bogotá que se opusieron a que una integrante de la comunidad LGTBI llegará al poder.

"No es ningún reto, bienvenidos al Siglo XXI. Nunca lo he hecho en público (un beso), he separado siempre mi vida privada de la pública, no lo hago porque sea una falta de respeto, lo hago porque es más tranquilo para mí", respondió. "Nunca el amor será irrespetuosos", añadió la nueva alcaldesa que este lunes a la prensa, madrugando para explicar cómo gobernará una capital con más de 7 millones de habitantes.